Asegurar que el sistema de gestión de una organización y sus procesos estratégicos, operativos y de apoyo estén alineados para lograr resultados sostenibles a corto, mediano y largo plazo, en línea con los objetivos estratégicos. Esto requiere una gestión eficiente del tiempo y los recursos, así como una evaluación constante del progreso en función de la misión y visión empresarial.